En la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires, que se realizó en julio pasado bajo el lema "La magia continúa", había tres espacios destacados para la lectura: la Biblioteca Infantil, la Zona de lectura -de literatura juvenil- y el Taller Leer y Compartir, equipado con computadoras y tablets. Creo que la verdadera magia estaba allí, en esa convivencia y reciprocidad de ambos tipos de lectura, sin exclusiones.

Las ventajas de los chicos que leen son asombrosas: leer libros permite un nivel de concentración mayor, reduce la dispersión mental y posibilita mirar detalladamente una trama o historia facilitando su comprensión y memorización. Mejora la capacidad de expresión oral y escrita, facilita la comprensión de las matemáticas, ofreciendo posibilidades de un futuro mejor. De los adultos depende que la magia de los niños continúe.

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Horacio Semeraro - Crítico literario. Miembro de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina.